|
Como empiezan muchas de las buenas ideas que registra la historia, “Libertad bajo palabra” es un programa de escritura que surge casi de manera espontanea para responder a la necesidad de expresión de los internos en las cárceles. El requisito para ingresar al programa, es el deseo, la voluntad de la reificación, la disposición para escribir ¿sobre qué? Sobre lo que se desee contar o inventar, un poema, una carta, una canción, un cuento o una novela.
Publicar o no hacerlo, es una decisión también a manos de los participes del programa. La premisa es escribir, con constancia o sin ella, con fabula o realismo, en soledad o en los talleres, esas libertades son entonces el principio que dinamiza este programa “Libertad bajo palabra” donde la escritura es un encuentro con el mundo, con la propia historia, los deseos e ideas a través de las cuales, a manera de ventanas miramos, actuamos hacia afuera y hacia adentro.
En la ronda de sus palabras
Las oigo reír,
Libres de sí.
Saben la vida.
Prohibidos, deliciosos sabores,
verdaderas como el crimen que pagan.
Zuleta, José. Fugas de tinta, Taller de Edición Rocca. Bogotá, 2009.
José Zuleta es poeta, coordina el programa “Libertad de bajo palabra” que surge de un recital de poesía en una cárcel, para su sorpresa, durante el evento sus escuchas también querían recitar sus propios párrafos y de este modo se hace evidente el interés de algunas internas por la escritura, como una necesidad inmensurable por expresarse y narrar sus experiencias. En ese momento, surge la idea de este proyecto, que es posible gracias a un ejercicio mancomunado con internos e internas de las cárceles del Bellavista en Medellín, la Colonia agrícola de Acacías en el Meta, Bosque en Barranquilla, Modelo de Bucaramanga, Buen Pastor en Cali y la cárcel de Palmira. “Libertad bajo palabra” cuenta con el apoyo del INPEC –Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario- y el Ministerio de Cultura. Como fruto de este trabajo durante el 2008, se realizó en el año siguiente una compilación de varias obras en un libro que se ha llamado “Fugas de tinta”, estos escritos nos hablan de una Colombia poco narrada, son la voz sin intermediarios de quienes que tras los muros han sido retirados de la vida en sociedad, al menos por un lapso de tiempo. Son relatos de una memoria casi invisible, hablan del primer beso, del día en que fueron “encanados” y aquellos zapatos nuevos que perdieron, de las familias, la injusticia y algunos recuerdos de infancia, son historias que se hacen públicas desde la libertad que se conserva en la intimidad de los recuerdos, de la imaginación. Actualmente, el programa funciona en 17 penitenciarias del país y se espera que para el próximo año se pueda duplicar esta cifra.
Facu murió, gravemente afectado de dos enfermedades que se conjugaron al final de su vida: nostalgia y temor a la libertad.
Ricardo Álvarez Pretelt. Relato, “Por fin… libre”
“Libertad bajo palabra” es un programa de escritura que no pretende ser más que eso, un taller para escribir, sin prejuicios ni veedurías, provocar una exploración donde cada quien establece el límite entre el papel y los lápices, el pensamiento y la palabra escrita, en este sentido Zuleta ha dicho: No pretendemos ser otra cosa que una posibilidad de decir para aquellos que no pueden decir. Fugas de tinta, viene a ser entonces el libro mediante el cual los internos de las cárceles se expresan ante el mundo, desde el lugar que deseen, sin explicaciones, únicamente como personas que obedeciendo al deseo innato de expresión deciden escribir y publicar sus relatos, es un “best seller” en las penitenciarías aseguran algunos internos para el periódico El Tiempo.
A quienes interese, pueden encontrar más información sobre este programa visitando alguno de estos sitios web:
http://www.eltiempo.com/colombia/oriente/ministerio-de-cultura-entrego-760-libros-para-los-detenidos-en-carcel-de-bucaramanga_6197550-1
http://ntc-narrativa.blogspot.com/2009/10/fugas-de-tinta.html
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-3642074 |