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Encuentros y desencuentros
Hay una historia de oriente, de los días en que Dios hablaba continuamente con los hombres, en la que se cuenta que un campesino pidió a Dios los poderes necesarios para administrar por una temporada a la tierra, y así fue, el campesino obtuvo los dones necesarios para manipular el clima. Ordenó días soleados, lluvias suficientes, dispuso el clima perfecto para el crecimiento de las cosechas, los maizales crecieron grandes, pero los granos estaban vacios, sorprendido el campesino acudió a Dios a preguntarle por lo sucedido, la respuesta que obtuvo fue que todo ser viviente necesita algo de lucha para ser fértil y prosperar.
Esta historia logra ilustrar el sentido de la lucha para la prosperidad de la vida, todo esfuerzo es necesario para la actividad humana, para el disfrute, la creatividad, el movimiento y la búsqueda de bienestar, en la que sin excepción, más allá de lograr el bienestar pleno, lo interesante se encuentra en el proceso mismo de buscar. En la epopeya humana, durante aquellos acontecimientos que consideramos históricos a causa de la dificultad y transformación política que representan, además del sufrimiento y los costos en vidas que cobra el enfrentamiento entre grupos de personas, son momentos que si bien traen consigo el peso de la oscuridad, son episodios donde el hombre saca de sí la expresión de su humanidad apelando a la solidaridad y el sacrificio. Lejos está mi intención de validar la guerra y los enfrentamientos que hacen uso de la fuerza, imposibilitando la validez de la palabra y la acción noviolenta en la resolución de conflictos. Quiero es resaltar, como en momentos de crisis, escasez o guerra, las personas también se unen bajo el principio de la solidaridad, no solo como un mecanismo de sobrevivencia, sino también para conservar aquello que hace de la tierra un hogar para los hombres, con el constructo de lo que Arendt ha llamado el artificio humano.
Las circunstancias extraordinarias de la guerra o la crisis económica de un país, conduce a las personas a actuar de formas extraordinarias, a organizarse en grupos para el intercambio de objetos como sucedió en Argentina con la crisis que estalló en el 2001, precedida con el surgimiento de lo que se llamo “club de trueque” donde grupos de personas desempleadas o subempleadas creaban una moneda propia para el intercambio de objetos, y de esta manera suplir necesidades inaccesibles con los costos del mercado ordinario(1). De esta manera, se presenta un retorno a la pequeña comunidad y a la organización de pequeños grupos en medio del caos general, son lazos temporales y alternativos que con la estabilización del sistema de gobierno tienden a desaparecer, pero dejan tras de sí una estela cálida del lazo primigenio que une a los hombres. En circunstancias de crisis, las personas se unen para defender causas políticas legitimando el uso de la fuerza (milicia, fuerzas de orden público, organizaciones insurgentes), pero también se unen bajo causas más nobles para realizar acciones que conmueven nuestra existencia, una maestra que continua dando clases en medio de la guerra, una mujer que presta su casa de resguardo, jóvenes que se toman las calles en contra del enfrentamiento armado como fue el caso del movimiento hippie y el movimiento antimilitarista, son circunstancias que agitan a las sociedades, son momentos de transición, no de evolución necesariamente, en las que la represión es una barrera que hace ferviente el deseo de acción y expresión.
El deseo de creación es una necesidad inminente cuando el acto de expresarse se torna insurgente, contradictorio a las circunstancias, y todos aquellos que se disponen a la creación artística se ven llamados a la acción, dado que, si el arte ha de interrumpir con objetos o acciones que escapan a lo ordinario del mundo, para conmover la intuición de las personas, las crisis son coyunturas que exigen del arte su florecimiento y en general lo provocan. Arte y política cuentan entonces con una estrecha relación en doble vía, con puntos de encuentro y distancia.
Arte, es todo aquello que sea presentado como tal. Es una definición breve bastante posicionada en la actualidad, donde los lineamientos de la estética se ven trasgredidos por propuestas como el arte de acción, muy propio del momento contemporáneo, Yves Michaud lo ha planteado diciendo: no es la muerte del arte, sino el fin de su régimen de objeto, de manera que no hay juicios estéticos rígidos, que evalúen al arte de acción como el performance estrechamente relacionado con la política, al “arte activista” vinculado a causas de cambio social y defensa de la naturaleza, el “arte relacional” que se nutre de las relaciones sociales apropiándose de la tecnología y otros medios para provocar nuevas miradas, significados a la interacción entre las personas(1). Nombro estas categorías como ejemplos de la corriente contemporánea en el arte, donde las intenciones, actitudes, las prácticas humanas se han convertido en un hacer artístico que busca legitimar subjetividades no hegemónicas, a veces insurgentes, pero no desde la racionalidad, sino desde la experiencia de los sujetos libres de su personalidad para convertirse en ideas(2), donde los objetos, pero especialmente el cuerpo se torna el lugar de la experimentación y la narración exenta de cronologías, para evidenciar la contradicción y la emoción humana de un época determinada. Expresiones como la danza Butoh (2), evidencian una conexión entre el arte y lo político, en tanto pone en escena una interpretación de la vida, ideas manifiestas en emociones propias a una sociedad, dado que también recurre a prácticas ancestrales de la cultura en Japón, en respuesta al bombardeo nuclear a Hiroshima y Nagasaki, uno de los precursores de la danza Butoh, Kazuo Ohno, dice al respecto “No estoy interesado en una danza estructurada cuidadosamente. La danza es un modo de vida, no una organización de movimientos. Mi arte es un arte de improvisación. Es peligroso. Trato de llevar en mi cuerpo todo el peso y el misterio de la vida. Trato de seguir mis recuerdos hasta llegar al útero de mi madre.”
En este sentido, el arte es a su vez un puente, es una forma de materializar o concretar en acciones, sentidos, significados de la propia experiencia liberada del principio de la racionalidad. En contraste a los métodos de la Ciencia, Martínez (3) ha dicho “el arte, por el contrario, encuentra por todas partes su objetivo. Y esto es así porque arranca al objeto de su contemplación de la corriente del mundo y lo mantiene aislado ante sí, y este objeto particular, que en tal corriente era una parte ínfima destinada a perderse, se convierte para el arte en un representante del todo, en un equivalente de la pluralidad infinita en el espacio y el tiempo”. De esta manera, el arte es memoria, tiene la capacidad de extraer acciones, sonidos, palabras, objetos, imágenes, representaciones del mundo ordinario, para tornarlo único, el mundo se vuelve particular a través de la experiencia estética, movilizando en otros: emociones, ideas, modos de relación, miradas y sensaciones de estar en el mundo.
Por su parte, lo político, se plantea en este texto, de una manera breve, como el entramado complejo de prácticas, normas y mecanismos que rigen a una sociedad, regulando las relaciones entre las personas, legitimando, castigando y adelantando procesos sociales que conciernen a la esfera pública. De manera que, la política debe regirse por el principio de la racionalidad, debe apuntar a un ideal de organización humana, es mutable a causa de los contextos y cambios históricos, pero tiene miras al orden y la justicia en sintonía con lo considerado correcto, es aquí donde arte y política se segregan mutuamente apuntando en direcciones distintas. Lo político regido por la razón en función de la organización social, el arte por la pulsión y las ideas liberadas de la razón para dar cuenta por la vida y la muerte, pareciesen entonces caras opuestas de una misma moneda, ambas en torno a la experiencia humana.
Pero también es cierto, que tanto arte como política son espacios para el discurso, para el debate, ambos se nutren de la relación del hombre con el mundo, del hombre con su propia existencia, del hombre con otros hombres. El arte busca trasgredir, convertirse en interrupción en medio de lo ordinario, provocando emociones, alterando modos de interacción de las personas y en este punto el arte toma tintes políticos, ya sea para cuestionar el orden de lo establecido o las dinámicas de gobierno y el ejercicio del poder hegemónico. De esta manera el arte, a través de la experiencia estética puede transformar personas, más no cambiar al mundo. Para cambiar el mundo, debe pasarse al ejercicio de la razón, concretando legislaciones, creando organismos o fortaleciendo instituciones, lo político define e influye en las esferas que dan el aspecto al mundo, la política es útil, responde a las necesidades humanas de organización para su sobrevivencia. El arte por su parte es inútil, no satisface necesidades básicas, es lo mundanamente humano, se corresponde con la sensación de los hombres en el mundo y su necesidad de cargar de sentido la propia existencia, para ello se enfrenta a lo establecido, aspira a lo sublime, se presenta contradictorio, caótico, hermoso o despreciable, ininteligible o conmovedor. Sin la experiencia estética y a solas con la racionalidad, el hombre estaría en absoluta complicidad con el deterioro que el tiempo impone a su cuerpo, la existencia se vaciaría de sentido, por ello la experiencia estética nos avasalla en cualquier momento, por eso el arte puede ser una acción, el arte es un artificio que nos permite alterar nuestra forma de estar en el mundo, y aquí el arte es política, puede movilizar a muchos para conservar la magia de hacer del mundo un hogar, pensante, reflexivo, emocional, un mundo vivo y con conciencia de su existencia.
1. Krochmalny, Syd.
http://sydkrochmalny.blogspot.com/2010/05/arte-en-relacion-de-la-autogestion-la.html
2. Papa, Noemí.
http://cslecturaspapa.blogspot.com/
3. Martínez, Manuel.
http://sublimeart.net/index.phptb=bas_categorias&mod_sel=categorias&id=19&men=
7&tb=bas_categorias&mod_sel=categorias&id=
23&men=7&tb=bas_categorias&mod_sel=categorias&id=5&men=7&tb=bas_categorias&mod_sel=categorias&id=29&men=7
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