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El agua es un elemento que se caracteriza por su capacidad de movimiento y transformación, surca ríos, se establece en lagos, se transforma en nubes, lluvia y hasta en hielo. El agua siempre busca la manera de hacerse camino, por eso ha inspirado incontables poesías y rimas, porque todos los ríos llegan al mar. Es un elemento realmente inspirador, inquietante que ha cautivado a los mitos siendo el hogar de extrañas criaturas, el agua en definitiva es protagonista en la historia de la humanidad, no sólo desde el folcklor sino también en su desarrollo y sobrevivencia.
Hoy por hoy, reconocemos al agua como un Derecho fundamental que no se puede arrendar ni embargar, pese a que en la práctica dicha condición no se cumpla para todas las comunidades, por ello intentamos desde este texto aportar en la reflexión sobre el uso de este bien tan preciado, no solo por los empresarios sino por cada ser viviente en la Tierra. En este sentido, se ha señalado que en condiciones normales una persona requiere cerca de 100 litros de agua potable por día para su uso personal, no es de extrañar si se tiene en cuenta que entre el 60 y el 70% del cuerpo humano se compone de agua, agua que eliminamos constantemente y debemos reponer para encontrarnos en condiciones saludables; en contraste, 1 litro de Agro-Ethanol requiere cerca de 5.000 litros de agua, la fabricación de una camiseta de algodón unos 20 mil litros y la producción de un vaso de jugo de naranja demanda 170 litros , quizás estas cifras son la razón para creer que en el 2030 se necesitaran dos planetas para continuar con el estilo de vida que lleva la humanidad. Es inevitable no pasar por paradojas odiosas, si se quiere hablar sobre las condiciones actuales del agua, aún más cuando el panorama tiende a ennegrecer: Latinoamérica cuenta con ricas fuentes de agua dulce, pero los cálculos indican que el 70% de sus ríos están hoy contaminados, que cerca de 900 millones de personas en el mundo no tienen acceso al agua potable 77 millones de esas personas viven en latinoamérica, ello desencadena múltiples enfermedades de las cuales, los niños son las víctimas principales.
Estas condiciones, se deben en gran medida a la contaminación de las industrias, a las precarias condiciones de establecimiento de las poblaciones periféricas a la ciudad que sin la infraestructura necesaria terminan contaminando fuentes de agua, se suma a esto la intervención urbana y agrícola que se traduce en una severa transformación del suelo, afectando negativamente a los ecosistemas y condiciones climáticas, provocando la tensión que se experimenta entre los desastres naturales – a gran y pequeña escala – y un bajo acceso al agua potable.
Ahora bien, la problemática de escasez de agua es un asunto que a veces luce un poco mítico, cuando abrimos el grifo y cae agua durante todo el día, cuando podemos usar $1.500 pesos para comprar una botella de agua, lavar los platos y manos sin cerrar la llave, ducharnos cuantas veces deseemos y el agua limpia sigue fluyendo. Sin embargo, hace 20 años sonaba irrisorio que el agua se vendería empaquetada algún día, pues el proverbio popular dice “un vaso de agua, no se le niega a nadie”. Hoy con seriedad, muchos se atreven a especular que será la causa de las guerras en el futuro, muchos temen la privatización de este bien que cada vez llega a menos personas. Las cifras siguen inflando el porcentaje de ríos y ciénagas que se secan o se hallan en estado de contaminación, en definitiva, la escasez de agua es un asunto de interés para todos.
Esta problemática de carácter mundial, nos amedrenta con cifras aterradoras, luce de una magnitud que escapa a nuestra intervención, pero sin alejarnos del principio de realidad, los aportes individuales son pequeñas acciones que suman en grande. Hemos encontrado algunas ideas, si cada personas se propone ahorrar como mínimo un litro de agua de su consumo diario vamos aportando en la tarea de no malgastar miles de litros; el agua que corre mientras la ducha se torna caliente, puede almacenarse en una cubeta y usarla para regar las plantas o el lavado; lavar el coche o el jardín con una cubeta en lugar de usar la manguera puede significar el ahorro aproximado de unos 100 litros; beber agua de la llave y comprar menos agua embotellada es un modo de exigir a los gobiernos agua potable en los hogares y aportar en que el negocio del agua no siga creciendo sin medida ni control, es el momento de usar la creatividad para descubrir en nuestras prácticas cotidianas un modo de cuidar del planeta, el hogar donde la humanidad es posible.
Al correo nos llegó esta información que consideramos tiene notas prácticas para el cuidado del agua <<A todos los niños y niñas>>
Fuentes:
http://www.diariolaprimeraperu.com/online/especial/millon-y-medio-de-ninos-mueren-de-sed_35416.html
http://www.biodiversityreporting.org/article.sub?docId=19670&c=Colombia&cRef=Colombia&year=2006&date=March%202006 |